La falta de higiene en los gatos: causas y soluciones
Cuando los gatos dejan de ser limpios y ya no hacen sus necesidades en la bandeja sanitaria prevista para ello, esto suele resultar muy angustioso para sus dueños. Sin embargo, la falta de limpieza no es una forma de protesta, sino siempre un indicio de que el gato en cuestión está sufriendo mucho. No obstante, dado que se comunican a través de su comportamiento, su lenguaje corporal y sus maullidos, los humanos deben observar con más atención para descubrir cuál podría ser el problema.
Posibles causas
- Problemas de salud: las infecciones urinarias, los cálculos vesicales o el dolor al orinar, debido, por ejemplo, a la artrosis o al estreñimiento, pueden hacer que el gato asocie la bandeja sanitaria con algo negativo y, por lo tanto, la evite. En estos casos, lo primero que hay que hacer es acudir al veterinario.
- El estrés y los cambios: las mudanzas, la llegada de nuevos miembros a la familia o la incorporación de una segunda mascota pueden inquietar a los gatos. En estos casos, la falta de control de esfínteres suele ser una manifestación del estrés y una reacción directa a unas circunstancias que, desde el punto de vista del gato, han cambiado a peor.
- Gestión de los aseos: un número insuficiente de bandejas sanitarias, un mal estado de estas, una arena inadecuada o una ubicación poco adecuada también hacen que los gatos busquen alternativas, incluso aunque antes hubieran aceptado sin problemas esas mismas condiciones durante años.
Consejos para los propietarios
- Cada gato debería tener al menos una bandeja sanitaria propia, además de otra adicional.
- Limpia las bandejas sanitarias a diario, cambia la arena por completo con regularidad y limpia a fondo la bandeja y la pala para arena.
- Elige lugares tranquilos y de fácil acceso para colocar la bandeja sanitaria. Los modelos sin tapa se ajustan más a los hábitos naturales de los gatos, ya que permiten una buena visión del entorno y evitan que los olores se acumulen.
- Identificar y reducir las fuentes de estrés, trabajar específicamente en la tolerancia al estrés y ofrecer al gato lugares donde refugiarse.
- Si los problemas persisten, es imprescindible consultar a un veterinario y a un terapeuta conductual.
Conclusión
La falta de higiene en los gatos es una señal que hay que tomarse en serio y siempre indica la existencia de un problema subyacente. La situación resulta angustiosa tanto para los gatos afectados como para sus dueños. En la mayoría de los casos, el problema se puede resolver satisfactoriamente buscando las causas concretas, mediante un diagnóstico veterinario y de terapia conductual, y optimizando las condiciones de cuidado, de modo que personas y animales puedan volver a convivir en armonía.